La Rata El Jardinero Y La Rana: Una Hermosa Fábula De Perulandia

Había una vez una rata gorda y presumida llamada Alan que tenía el ego por los cielos y la verdad por el suelo. Era muy buen orador y fue presidente de Perulandia dos veces: una, porque la rata estaba delgada y hablaba bien bonito, y la otra, porque sus ciudadanos le tenían más miedo a su contrincante el Comandante Cosito. Como buena rata , le encantaba comer queso Rayons de Soleil en Suiza, Ratatouille en París, y su hobbie era escaparse por las alcantarillas de las embajadas. Era una rata oronda a la que le encantaba lucir su inmensidad, su sonrisa burlona y su grandilocuencia. Se bañaba en aceite de coco traído de las Islas Gran Caimán, le encantaba roer dólares MUC, y su lema era : “la plata llega sola”. Era una rata feliz y vanidosa, que se preciaba de ser la más inteligente y astuta de todas. Ah eso sí, era una rata católica, con muchas amigas brasileñas que le pagaban por hacer trenes y metros, y Cristos con las manos abiertas sobre las costas de Perulandia.

 

Cuando terminó su segundo mandato, se fue a vivir a España porque en Francia se acabó el Ratatouille. Un día estaba en su madriguera del Parque del Retiro cuando recibió una invitación de Domingo el Jardinero. Domingo había sembrado justicia en Perulandia, y sabía que Alan era una plaga que, hasta de lejos, podía malograr su trabajo y era imperativo exterminarla. La rata -toda ella -regresó a Perulandia muy segura de sí , pensando que todo seguiría como siempre, que era más astuto que Domingo el Jardinero y que no le pasaría nada. ¡Oh sorpresa! apenas Domingo le abrió la puerta de su casa, ¡zas! la atrapó en su ratonera. ¡Imbéciles! -gritó la rata iracunda- y sientiéndose acorralada, logró escaparse por el drenaje de la embajada de Uruguay, siendo bochornosamente expectorada por el desagüe. Deprimida y abrumada con la cola entre las patas, se tuvo que ir meter a su casa de Perulandia, temblando de miedo y apestando a estiércol.

 

La rata estaba desesperada, y tenía que hacer algo para que Domingo el Jardinero no la volviera a atrapar. En eso, le pidió a su Rottweiler Mauricio, su bulldog Javier y su ganso Jorgito, que averiguaran quién ayudaba a Domingo el Jardinero. Grande fue su sorpresa cuando le informaron que era una rana muy inteligente que se llamaba Colchado (*). La rana, ayudaba a Domingo el Jardinero y sus colegas, a exterminar a las plagas, como una que se llamaba cuellos blancos, y llegó a descubrir que un tal Chávarry la propagaba. A la rana Colchado, no se le escapaba nadie, pues era una experta en fumigación de cucarachas, polillas y roedores. ¿Qué hacemos? Dijo la rata. ¡Yo me la como!- dijo Mauricio- ¡No!- dijo el ganso , mejor propalemos que a Alan lo quieren exterminar sin su conocimiento. Llamemos a todos los “compañeros” y hagamos un escándalo, para que así pidamos que la rana sea expulsada de Perulandia.

 

Pero la rana no era ninguna tonta. Inmediatamente se dio cuenta de las malignas intenciones de la rata, escondió su equipo de exterminación y en su lugar puso dos lap top que contenían imágenes de gatitos y perritos y así, el cuento de la rata fue el hazmerreír de todo Perulandia. Domingo el Jardinero, se puso muy feliz, porque él y sus colegas podrían seguir sembrando justicia , porque la rana Colchado los seguiría ayudando y porque la rata estaba tan asustada que solo salía de su casa para ir a votar y comprar agua de azahar para el susto.

 

La rata ya no se puede pasear por París ni por Madrid y es considerada peste internacional. A la rata, ya nadie la quiere ni le cree. Sola se quedó con sus animales y uno que otro búfalo. Vive en constante estado de angustia y se muerde la cola de tanta ansiedad. La rata gorda empezó a bajar de peso porque ya no quiere comer y se le empezaron a descolgar los cachetes y los ojos se le pusieron grandes y redondos. Domingo el Jardinero sigue haciendo su trabajo de sembrar justicia gozando del cariño de todo Perulandia, y la rana Colchado sigue ayudándolo a exterminar bichos. En Perulandia ahora hay un nuevo lema: con Domingo no te metas, porque gracias a él los otrora desconfiados ciudadanos de Perulandia empezaron a cultivar la semilla de la esperanza, y se están uniendo para que ninguna otra rata les vuelva a infestar la conciencia. 

                      FIN

 

Moraleja: Si se te acerca una rata, llama a Domingo y la mata , o; dime con las ratas que andas y te diré lo imbécil que eres; o , a rata hinchada mejor aplastada. 

 

     Lourdes Calderón

 Abogada y Entrometida.

 

(*) Coronel  PNP jefe de la DIVIAC . Pieza clave en las investigaciones de los CNM audios, Cuellos Blancos del Puerto. Declaró públicamente que Chávarry forma parte de la organización criminal Cuellos Blancos, capturó al terrorista Artemio ; estrecho colaborador del Ministerio Público y la Procuraduría.  En sesión conjunta de las  Comisiones de Defensa e Inteligencia del Congreso de la República, el Apra y Fuerza Popular  han solicitado al Ministro del Interior, su inmediata remoción del cargo a raíz del "chuponeo a Alan García" .