Blindaje y Asilo: ¿El Tiro por la Culata?

 ¡Gracias Comisión Lava Jato! Con la exclusión de García Pérez del Informe Final, el que como tanto han cacareado sus integrantes, tiene connotaciones políticas, es imposible argumentar persecución ante el gobierno de Uruguay. ¡Cómo es la vida! Tanto que reclamábamos que lo incluyeran, para que esa omisión se convierta en prueba irrefutable de que, en el seno político por excelencia, el Parlamento, no se le ha encontrado responsabilidad. Por lo tanto, el Congreso no lo persigue; que yo sepa Vizcarra está más ocupado en las encuestas y los únicos que estamos esperando que pise la calle para llevarlo derecho a Ancón 1 somos nosotros.

 

¿Qué pasó Alan? ¿Te falto litio?  Tus consiglieres, en cabeza del secretario general del Apra, te recomendaron solicitar asilo a Uruguay y tú , cual roedor chupasangre, te metiste en su embajada de noche, a escondidas, cual vil delincuente, o sea, como lo que eres. ¡Qué tan bajo puedes caer! Después de salir a cantar a los cuatro vientos que te allanabas a los dieciocho meses de impedimento de salida del país, pretendes ahora sorprender a un país bueno y hermano como Uruguay, pintándote de víctima cuando por el contrario eres el más vil victimario de la decencia, la honestidad y la fe de un pueblo que, sin alternativa, tuvo que darte por dos veces el honor de ser presidente del Perú. No mereces más que el repudio, el escupitajo y la vergüenza del desterrado. Mereces que se te quite todo reconocimiento que alguna vez hayas recibido en nombre de nuestra patria. Efectivamente como lo dijo tu coleguita Chávez no eras más que un ladrón de siete suelas y delincuente de cuatro esquinas, con el perdón de los ladrones, que pueden ser mucho más señores que tú pues a ellos no les tocó investirse de la más alta magistratura de la Nación.

 

No eres más que un cobarde. Huyes porque sabes que te vendiste. Ahora además de llenarte los bolsillos a costa de un país generoso, lo deshonras calificándolo de dictadura. Simulaste ilícitamente el dictado de conferencias, para lavar el dinero de Odebretch. De más estaría exponer tu prontuario, te fuiste a Francia y prescribieron los delitos por enriquecimiento ilícito en los noventas, y ahora repites el plan mansillando la decencia de un estado que no ha intervenido en nada en tus mañas de mentiroso compulsivo. Además de robarnos, hemos tenido que soportar tu soberbia, tu caradura, o sea, la gran concha que te manejas. Eres nada más que el capítulo más repulsivo y aberrante de la historia republicana del Perú. Das náuseas y repulsión, y francamente no mereces una palabra más de mi parte.

 

Señor Vizcarra, dicen que Tabaré Vásquez ya le habría ofrecido el asilo al innombrable. Sería una pena que un país hermano como Uruguay, le crea. Le exijo como ciudadana que a través de la Cancillería, haga su trabajo, y consiga que la solicitud sea denegada . Ordene usted a su Canciller, que de inmediato proceda a realizar las aclaraciones correspondientes, y que empiece a trabajar el plan B en caso Uruguay proteja a este individuo. Conversaciones al más alto nivel que convenzan a Vásquez, interposición de recursos internacionales o, simplemente no darle el salvoconducto al ladrón de siete suelas para que salga del país. Soberanamente no podemos permitir que  Uruguay intervenga en asuntos internos y se tendrá que romper relaciones internacionales de llegarse a ese extremo. El asilo es un derecho para los perseguidos por sus ideas generalmente en gobiernos dictatoriales, no para esconder a fugitivos.

 

¿Va a dejar que nos tilden de dictadura? ¿Vamos a seguir quedando como los cojudos de siempre? ¡No, no y no! Usted tiene que encontrar la manera de retenerlo porque con esta maniobra  Alan García ha reconocido que es autor del delito de lavado de activos. Si usted no lo hace, todo el esfuerzo de Domingo Pérez habrá sido en vano y se lo vamos a reclamar.  Si usted lo hace, esta vil escaramuza aprista habrá sido el tiro por la culata que permita a este valiente fiscal meter preso al sinverguenza más sórdido que haya tenido el Perú por evadir la justicia, por orinarse de miedo y sobre todo, por haberse burlado de nosotros, una vez más.

 

   Lourdes Calderón

Abogada y Entrometida