El Siniestro Dr. Chávarry

Muchos han interpretado que las palabras de José Domingo Pérez al salir de la lectura de sentencia de Keiko Fujimori, pidiendo la destitución de Chávarry como Fiscal de la Nación, fue una inoportuna declaración política. No estoy de acuerdo. Este joven fiscal, es un ratón de biblioteca, apasionado y vehemente defensor de lo que cree, y lo que yo vi, fue un mensaje terriblemente mal enviado, que pretendía alertar a la población que, con este individuo al frente, las investigaciones sobre los aportes de campaña de Odebrecht corrían peligro.

 

¡Y no se equivocó! Al día siguiente nomás, este impresentable individuo, ha destituido a la fiscal que incorporó a los magistrados del ex CNM en las investigaciones de los cuellos blancos del puerto y ha tenido la osadía de emitir vía you tube, un mensajito en el que contradice al juez Concepción Carhuancho, ¡manifestando que las pruebas contra la señora Fujimori no han sido corroboradas! ¿Éste es, o se hace? ¿Dónde se ha visto que un Fiscal se pronuncie a favor del investigado? Señor Chávarry: ¿es usted tan bruto que no se da cuenta que con esa declaración ha confirmado sus intenciones de obstruir el proceso de la señora K?

 

El artículo 158 de la Constitución del Estado, establece que los miembros del Ministerio Público tienen los mismos derechos y prerrogativas y están sujetos a las mismas obligaciones que los del Poder Judicial en la categoría respectiva y les afectan las mismas incompatibilidades. El artículo 146 señala que el Estado garantiza a los magistrados judiciales su permanencia en el servicio, mientras observen conducta e idoneidad propias de su función. Ergo: Chávarry permanece en el cargo, solo si observa conducta e idoneidad propias de su función. ¿ Me van a decir que es propio del Fiscal de la Nación mentir, y estar bajo sospecha de plagio, y adulteración de sus calificaciones para ser aprobado como tal? Chávarry representa la titularidad de la acción penal, ¡eso significa que nos defiende de los delicuentes no que saque la cara o sea uno de ellos! ¡Miren en manos de quién estamos! Un servil caradura sin ápice de dignidad y que encima ¡ha presentado un proyecto de ley para extender su mandato a cinco años, recortando la facultad de sus fiscales para investigar y pedir el levantamiento del secreto bancario, y concentrar en él la realización de las investigaciones preliminares!

 

¿Cómo no va a ser imprescindible que la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales vea su caso con urgencia? ¿Si este individuo quiere velar más por Caracol que por nosotros? ¿Qué puede ser más urgente que sacar a este señor? ¡ Si de él depende que los ladrones, asesinos y violadores estén presos! ¡Este no es un funcionario cualquiera! ¡Se supone que debe protegernos! Un individuo que no tiene sentido de unidad de cuerpo, que reacciona botando o removiendo a la gente que no le gusta o la amenaza con denuncias sin fundamento y con pretensiones de inquisidor, es indigno representante del Ministerio Público. Este hombre no es garantía de nada. Sus pares le han pedido que se largue, ¡nosotros le pedimos que se largue! Los únicos que quieren que se quede son los fujimoristas y los apristas por las razones que todos conocemos: buscar su impunidad.

 

Chávarry es un monigote carente de ética y pergaminos profesionales, digno aprendiz de Blanca Nélida Colán. Este siniestro personaje resiente su incapacidad y es de temer, pues en su mediocre concepción del Derecho, hacer justicia es sinónimo de venganza.

 

Ni José Domingo Pérez ni Richard Concepción Carhuancho, quienes han revivido nuestra esperanza, merecen que su maratónica labor se vea perjudicada por un pelele al que algunos todavía blindan bajo la coraza de la independencia de poderes cuando precisamente, sin la incólume calidad moral de sus representantes, es imposible que exista.

 

    Lourdes Calderón

Abogada y Entrometida