¿"La Botica" O "Las Huaringas"?

El ojo del boticario, es una expresión que aludía a un baúl cerrado con llave donde éste guardaba celosamente sus más preciadas y secretas fórmulas, desde ungüento hasta veneno. No extrañará el nombre que los seudo alquimistas del fujimorismo le pusieron a su grupo de chat en Telegram: “La Botica”. ¡De todo y para todos señores! ¿Quieres saber cuándo aplaudir? ¿Quieres ser Fiscal de la Nación? ¿Quieres joder a un fiscal que te friega la vida? ¿Cuándo ir al baño? ¿Lavar Activos? ¡No hay problema! En “La Botica” se surten todas las recetas, se hacen los mejores preparados para que soluciones tus dudas, salgas exento de polvo y paja de cualquier acusación, y te entronices en el cargo que quieras.

 

!Más bien el grupo se debió llamar “Las Huaringas”! Un boticario usa la ciencia, y éstos, solo sus malas artes.

 

La hechicera mayor, -otrora La Pelona-, se conoce las de Quico y Caco y nadie le gana en elaborar su famosísima pócima “Magistratis corruptum”. Con un buen toque de uña de Camayo, ojo de Aguila y orín de Hinostroza y ¡zas! ¡Ya tienes tu poción lista para quedar impune! Conocida en el medio como “Maléfica K”, es temida por sus serviles aprendices de brujo, los que no dan ni un paso sin sus instrucciones. Alejandra “Cabeza” Aramayo, le pregunta hasta por la cantidad de rimmel que debe usar en sus orondas pestañas, el color de lentes de contacto que le asienta mejor en una acusación constitucional y la marca del calzón que debe usar en las votaciones; Leyla “Olelé” Chihuán se distingue por exigir respeto incondicional a la jefa y  por una última negligencia de su parte, bebió un poco de “Inubicate Extremus” transformándose en la Paris Hilton de Breña chillando que su sueldo no le alcanza para mantener "el ritmo de vida que lleva". Rosita “La Medusa” Bartra, es la mejor alumna del clan, también conocida como la “Hermoine” del grupo. Chancona como ella sola, se sabe toditas las fórmulas y; ni hablar de Úrsula “La Pelangocha” Letona, perfecta proveedora de ingredientes: ¿quieres un registro migratorio? ¿un antecedente contra algún fiscal? ¡No te preocupes! te lo consigo en one porque aquí hay … ¡de todo como en botica!

 

“La Botica” siempre está de turno. Para ellos no hay hora, la jefa ordena cuando se le pega la gana, habiendo dejado a Mark con los crespos hechos más de una vez,  cuando se sale de la cama. En una de sus sesiones nocturnas conoció a su abogada,  Giuliana “La Bruja” Loza, quien ha embobado a un 11% de la población peruana, que todavía cree que la señora K es un personaje de 007; que su más popular cliente no sabe ni michi de la plata que ingresó y se lavó ilegalmente a través de la organización criminal insertada en Fuerza 2011 hoy Fuerza Popular, y; que esa santa paloma es incapaz de manipular como hasta hoy, a la administración de justicia peruana.

 

Si Keiko Fujimori pretende hacernos creer que, si tenía el poder para manejar como títeres a sus congresistas, no lo tenía para decidir la administración de sus fondos de campaña, de la mano de íntimos asesores y  con el apoyo de un ex operador de Vladimiro Montesinos, sufre de un serio caso de negación, o tiene la concha más grande que la del Campo de Marte. En lo personal, creo -como muchos-, que tiene una personalidad sicópata, incapaz de conciencia y con ausencia total de culpa. No tienen otra explicación su sarcasmo, sus burlonas sonrisas ante el valiente Fiscal Domingo Pérez, su soberbia y su enajenado discurso político cuando debería -por decir lo menos- ¡estar preocupada ante la posibilidad de ser encarcelada!

 

Keiko Fujimori puede o no ser enviada a prisión preventiva. Eso no depende de nosotros, sino del Juez Concepción Carhuancho. Lo que sí depende de nosotros es creernos el cuento de su inocencia y su camaleónica declaración de paz al actual gobierno. Depende de nosotros permitir, que su personalidad incompleta, causa de la destrucción de su familia y de su partido, destruya también al Perú. “Odio” le seguirán llamando a lo que digo, no importa, ese “odio”, como dice César Hildebrandt puede ser el que, al fin, salve al Perú.

 

    Lourdes Calderón

Abogada y Entrometida