La Estúpida Irresponsabilidad de la Prensa Peruana

Lourdes Calderón
Abogada y Entrometida

Dicen que cada pueblo tiene el gobernante que se merece. Yo creo que también tiene la prensa que se merece. Ayer sin excepción, una estúpida y morbosa cobertura de la salida de la cárcel de una conocida terrorista que no me merece mención alguna, salvo en las aulas para recordar a nuestros niños y jóvenes, que el terrorismo en el Perú ¡NUNCA MÁS!

Una completa indignación me ha causado tener que ver la cobertura de reporteros y camarógrafos que, entre caídas, “ya pues conchetumare, carajo y puta mare” combinados con risitas de imberbes en puerta de prostíbulo, le decían a la terrorista “ya pues, dí algo” ¿estás arrepentida?, ¿a dónde vas? ¿quién te acompaña? ¡Se averiguaron hasta de qué empresa era la camioneta donde se la trasladaba! La han seguido hasta Casma y ahorita mismo, están apostados en el hotel donde se hospeda. ¿Qué quieren estos señores? ¿Qué salga con su bandera con la hoz y el martillo arengando: “Viva el pensamiento Gonzalo”? ¿Cómo pueden ser tan estúpidos e irresponsables por el amor de Dios? Y es que para los que hemos sufrido el infierno del terrorismo, el mejor homenaje a las inocentes víctimas es enterrar civilmente a estos delincuentes. ¡Ja! ¡La verdad que por audiencia hacen cualquier cosa! y da vergüenza cómo cubren la noticia. Poco les faltó para romper la ventana del auto y obtener alguna “pepa”. Tanta alharaca por el mausoleo de Comas ¿y ahora qué RPP, Canal N, Frecuencia Latina y etc, etc? ¿A dónde se les fue la indignación? ¿Al bolsillo de sus dueños? Por un lado ¡Que destruyan ese monumento a la desvergüenza pero ya! ¡Esos miserables no merecen ni la misericordia de sus deudos! ¿Y… qué pasó? ¿Por el otro le dan cobertura a una sociópata, que puede salir a infectar con su malsano pensamiento las mentes de las nuevas generaciones, debilitadas por un sistema educativo que es caldo de cultivo? ¡Tengan un poco de responsabilidad social! ¡Cubran la noticia con rigor histórico para que la gente no olvide y los jóvenes sepan, pero no le den tanta cámara a una delincuente! ¡Parecía que estaban esperando a una celebridad! Dados al escándalo farandulero poco falta para que le ofrezcan un puestito en Esto es Guerra.

De El Comercio y Somos solo me resta decir que su clasismo ya rayó en la brutalidad de la frivolidad (calabacitas puras) ¿Dónde tiene la cabeza el director? ¿O la tiene comprometida con los Miró Quesada? Que los Berckemeyer-Olaechea Graña y Garrido Leccas sean amiguísimos, le importa un comino al público lector, que merece información objetiva y seria y le interesa cero, la historia de una ex bailarina, estudiante del Sophianum que se hizo famosa no por su apellido ni su arte, sino por ser la cancerbera del diablo.

Los que mataron a mansalva, sin pudor, los que dejaron familias sin padres, policías muertos e incapacitados, no merecen más que el repudio. Coches bomba en los cines, en centros de estudio y residencias, cortes de luz en Navidad, civiles inocentes muertos y descuartizados en la calle, campesinos y ronderos ejecutados sin piedad. ¡No se sorprendan si mañana sale un reportaje sobre la historia de amor de la susodicha y cómo su tía la metió a estudiar la danza macabra! Eso da rating pues, para un público que se regodea en lo que escucha, ve y lee, por el morbo que nace de la maldita ignorancia aprovechada por la prensa y que solamente engendra desvergüenza e indignidad.

¡No señores! Por lo menos esta humilde indignada, no quiere ver en la televisión , ni en el periódico ni en la internet cobertura farandulera de aquellos que aterrorizaron a mis padres, cuando explotaron las ventanas de la casa , que no me dejaron salir a la calle por temor a salir hecha pedazos, que me hicieron pasar Nochebuenas a oscuras, destruyeron el hogar de mis amigos, asesinaron madres, secuestraron , torturaron y ejecutaron a quienes no compartían su enfermiza ideología, cacareándoles que la diferencia de clases era el fundamento para que la muerte y la destrucción se erigieran como los únicos y primordiales medios para obtener justicia social.

¡Más respeto por las víctimas y héroes caídos del terrorismo! Estoy segura señores Miro Quesada Garrido Leccas y compañía, que, si uno de los suyos hubiera sido víctima de tanta maldad, su respuesta hubiera sido el desprecio y la muerte social de la mademoiselle esa.

¡Más respeto por el público! Señores periodistas y dueños de los medios, dejen de hacer un carnaval de la noticia e informen con seriedad. Usen bien el gran poder que tienen con  responsabilidad y rigor y si pueden… con un poco más de pudor.

LC.