El Pisco Somos Nosotros y Nosotros...No Somos Fujimori

Lourdes Calderón
Abogada y Entrometida

Pocas cosas nos unen tanto como defender al pisco, y mucho más de Chile, por historia. No es xenofobia u odio, es dignidad. La patria es el lugar donde uno afinca sus lazos, no necesariamente por nacimiento, sino por gratitud o identificación. La patria es un concepto casi axiológico, y hasta espiritual, no en vano Bolognesis, Ugartes y Graus. Para los que sentimos al Perú como nuestra patria, es impensable negarla, y eso, es lo que hicieron los que se vendieron por un plato de lentejas… y chilenas encima, al suplantar el nombre de nuestra bebida nacional para ingresar a un concurso organizado por el país del sur: negaron su peruanidad.

Hoy escuché a Carlos Tapia, decir que nos olvidamos que Fujimori renunció por fax y que una persona que no honró a la más alta investidura del país que se la dió, no puede ser parte de su agenda política. Yo no soy de izquierda, lo he dicho miles de veces, soy peruana como el pisco… y punto, pero pienso. Fujimori no solo renunció por fax, sino que postuló al senado japonés para evadir a la justicia peruana, sin éxito. Fujimori traficó con el Perú, lo hizo botín, pero además de robar, se burló del sistema y sus instituciones sin asco, única y exclusivamente por dinero y su miedo a morir en la cárcel. Si Fujimori hubiera amado al Perú, jamás lo habría despreciado así. Y es que le pedimos peras al olmo: Fujimori no solo no es peruano, sino antipatriota. Fíjense qué casualidad , a Chile se fue a esconder… la cereza en el helado.

No es odio al fujimorismo que solo indigna, es amor al Perú, así suene a marcha anti Keiko. Es cierto que ella no es su padre, pero bien que fue, su primera dama. Ella, escogió voluntariamente ese lugar en la historia, si bien joven pero no ingenua, decidió ser parte del gobierno que deshonró al país, y a la que, los desmemoriados e ilusos, por no decir los desalmados, quieren erigir de su gobernante. Que ella o su hermano manden en el Perú, es como destilarlo en agua: enviciarlo, adulterarlo y disolverlo.

Por eso, a quienes nos repulsa, que uno de los Fujimori vuelva a ser presidente, nos rebela que algunos quieran tener al Perú en tan baja estima. Voltear la página alegremente, no solo es humillante, sino de una pobreza de espíritu vergonzosa. Es desleal y cobarde. Es intolerable. ¡Es como si nos dijeran que el pisco es chileno! Así se siente. Imposible aceptarlo, porque entre el fujimorismo y lo que somos, hay diferencias irreconciliables por principio, como la denominación de origen. Lo que nace para peruano , aunque le cambien el nombre. No nos pidan que nos olvidemos de lo que nos hizo el fujimorismo pues, porque es como pedirnos que traicionemos a nuestra historia y nos faltemos el respeto; es como si permitiésemos que nos rebajen a aguardiente de uva… cuando somos pisco puro, acholado y quebranta. Un Fujimori, jamás representará lo que es el Perú.

Para los patriotas, esta hermosa tierra es delicia de bebida espirituosa, noble e intraficable, que se cuida y añeja, y, como nadie les gana en catar tan fino mosto, son la máxima autoridad para afirmar que Fujimori tiene de peruano, lo que el pisco… de chileno.

Quien dice la verdad, no miente…el pisco somos nosotros… y nosotros… no somos Fujimori.

 

LC.